Apuntar que nada más llegar a este país te reciben con bolsa de bienvenida que contiene peluche, agua y mapa. Perfecto. Llegamos casi a las doce de la noche, entre ordenar ropa, ponernos al tanto con internet, estudiar las mil prohibiciones del país y alucinar con el hotel nos dan las tantas. Lo peor es que estamos desvelados, tanto que pese a las comodidades apenas pegamos ojo.
Amanecemos a las siete de la mañana, calor pegajoso y el sol pega como sí fueran las tres de la tarde en Zaragoza.
Bajamos a desayunar, comer o cenar porque allí hay un de todo que ni me esfuerzo en describir. Antes se entrar veo un cartel que prohibe hacer el mono. Me parece muy buena indicación porque hay cada uno… Ah no, me acerco y lo que se prohibe es dar de comer a los monos. Lapsus. Miro a los árboles y no veo ninguno aunque sí un lagarto enorme.
En fin, el hotel es increíble situado en isla sentosa(perfectamente unida al centro de la ciudad). La piscina, la playa y el relax a dos pasos de la ciudad más increíble del mundo. Los extranjeros optan por la piscina y nos dejan playa para nosotros. Esta sí va a ser una semana de vacaciones. Paso a ello, ciaoooo
Hola de nuevo. En este intervalo hemos estado horas en la playa alternando sol, sombra y baños. Sobre las tres descanso en la habitación hasta las cinco y media que pillamos el bus que pone el hotel para acercar a sus clientes al centro cada veinte minutos. No pretendemos mucho. Nos acercamos a Chinatown por dar una vuelta, muchas tiendas y restaurantes. Cenamos pronto en un vietnamita(ya tuvimos bastante chino en Pekín) y no resulta mal. El precio tampoco, al cambio ganamos algo y además no cobran comisión al menos en el hotel. Paseo y de vuelta. Aburrido hoy pero para nosotros estupendo. Hasta mañana.
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